El Viaje de la contemplación
Eso y más es "El Viaje de Emilo". Y que no se entienda como crítica. Una película del año 2010, que te invita a la contemplación, es para aplaudir. Pero más allá de los aplausos, es un viaje para descansar la vista, hastiada de tanta parafernalia visual y auditiva.
Aquí existe una conexión entre la sencillez humana y la naturaleza en su máxima expresión; un viejo solitario que emprende un viaje con su piano a cuesta, y donde un fletero es su auxiliar que lleva este peso, supone una trama que no tiene mayores pretensiones que establecer un constante lazo entre la soledad y el descubrirse a sí mismo. Pero ese descubrirse a sí mismo, los personajes lo logran alejados de sus apegos: el piano y la camioneta son robados a mitad del camino, quedando los dos personajes, desamparados, desnudos en medio de la naturaleza. Pero es justamente eso, lo que hace que la película se esfuerce por mostrar dos mundos tan distintos, pero iguales a fin de cuenta.
Dos escenas para no olvidar; la primera es Emilio bajo un follaje de árboles. La ceguera le impide observar lo que hay sobre él, pero inteligentemente, se hace una subjetiva de lo que no puede ver, pero su rostro denota que sí puede ver todo. Una belleza sutil e impecable.
La segunda es casi al final; Emilio ha llegado al pueblo, en ese reencuentro con su pasado, no se interviene emocionalmente con otra persona... Emilio abraza el tronco de un árbol, y se conecta con su niñez: "Hace tanto tiempo ya... cuando jugaba contigo... estás tan grande..."
Estas dos escenas, no parecen tener un sentido dramático, y sí, es posible que no pase nada en ellas, pero se agradece profundamente esa invitación a contemplar lo que en verdad pasa con el personaje, a sentirlo y quererlo de verdad. Se agradece que Abril (la directora) se tome su tiempo para dejar que se logre esta conexión entre la naturaleza y el ser humano, tan perdida, extraviada, olvidada quizás.
¿Acaso importa que esta sea una película de estudiantes? Hay tanta humildad en lo que se está contando, que no te puedes quedar pensando en los problemas técnicos de los cuales adolece. ¿Cómo es posible que una película con escasos recursos económicos, pueda llenar tanto la vida de un hombre, de remecer su cuerpo, de invitar a detenerse? Si esto no es cine señores, por favor, explíquenme de nuevo, porque seguramente soy tan poco inteligente, que me perdí en el camino de la contemplación.
Sebastián Cartagena
Egresado de Cine, Video y Televisión